El aumento de enfermedades gastrointestinales y los informes oficiales sobre contaminación del agua encendieron una alerta sanitaria en playas de Brasil. Bombinhas y otros destinos turísticos aparecen entre los más comprometidos en plena temporada de verano.

Según informes oficiales de organismos sanitarios y ambientales, la temporada de verano en Brasil atraviesa una nueva alerta sanitaria en playas de Santa Catarina, un escenario que genera preocupación entre turistas y autoridades por el impacto en la salud pública y el turismo.
Uno de los casos más significativos se registra en Bombinhas, uno de los destinos más elegidos por argentinos. La Secretaría de Estado de la Salud informó que a inicios de enero de 2026 se notificaron 409 casos de enfermedades diarreicas agudas, lo que representa un incremento del 353% respecto del mismo período del año anterior, cuando se habían reportado 87 casos.
El aumento de consultas médicas coincidió con el último relevamiento de balneabilidad del Instituto de Medio Ambiente, que analizó 17 puntos de la costa local y determinó que 8 no se encuentran aptos para el baño. Las mediciones detectaron niveles elevados de coliformes fecales, principalmente Escherichia coli, en sectores de las playas de Bombas, Zimbros, Morrinhos y Canto Grande.
Alerta sanitaria en playas de Brasil y calidad del agua
La problemática no se limita a un solo municipio. Un informe difundido por el diario Folha de San Pablo advirtió que 7 de cada 10 playas evaluadas en Brasil no estarían aptas para bañarse, el peor registro de la última década. El estudio se basó en mediciones realizadas entre noviembre de 2024 y octubre de 2025 bajo criterios del Consejo Nacional de Medio Ambiente.
De un total de playas relevadas, solo el 30,2% mantuvo condiciones adecuadas en todas las mediciones. En contraste, 288 fueron calificadas como regulares, 143 como malas y 136 como muy malas.
Los datos señalan a balnearios con alta afluencia turística como Balneario Camboriú, Florianópolis, Bombinhas, Buzios, Guarujá, Ilhabela y sectores urbanos de Río de Janeiro entre las zonas con mayores niveles de contaminación.
Riesgos sanitarios
Las autoridades atribuyen el deterioro del agua a la combinación de lluvias intensas y deficiencias estructurales en el saneamiento básico. Esta situación incrementa el riesgo de enfermedades como gastroenteritis, hepatitis A, fiebre tifoidea y afecciones en piel, ojos y oídos.
Desde los organismos ambientales aclaran que una playa catalogada como no apta no implica que todas las personas se enfermen, aunque recomiendan evitar el contacto con el agua en esos sectores, no ingresar al mar tras lluvias fuertes y consultar los informes oficiales de cada estado antes de bañarse.








