El ministro de Hacienda provincial analizó el impacto de las medidas económicas de Milei, la caída de los fondos discrecionales y la coparticipación, el atraso cambiario que frena a los exportadores y el trabajo para contener las deudas de los estatales.
El escenario económico nacional impone un duro desafío para las finanzas de Misiones. Los recortes de partidas automáticas y la paralización de transferencias afectaron de forma directa las arcas locales, mientras el Ejecutivo provincial debe hacer malabares para contener las actividades esenciales y sostener los ingresos de las familias frente al freno de la actividad.
El ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, detalló con precisión el impacto financiero de las medidas de la Casa Rosada y precisó la suma que dejó de percibir la tierra colorada entre coparticipación y transferencias no automáticas: “Misiones entre el año 23, o sea, 24, 25 y en lo que va del año 26 dejó de recibir 923.472 millones de pesos”.
Para el titular de la cartera económica, el número equivale a un golpe demoledor de “casi un billón de pesos” que afectó directamente obras y financiamientos clave. Safrán explicó que el Gobierno provincial absorbió parte de ese desfasaje para evitar el colapso de sectores sensibles: “Gran parte de esto lo tuvimos que soportar nosotros, algo de obra pública, algo de programas de salud, lo que fue el Fondo Nacional de Incentivo Docente”.
Dilema inflacionario, desempleo y tipo de cambio
Respecto del rumbo del Gabinete económico que conduce Luis Caputo, el ministro sostuvo que existe una mirada errónea al priorizar la baja de precios por sobre el nivel de actividad o el empleo. Safrán fue categórico: “La principal preocupación de la sociedad hoy pasa por justamente… creo que la inflación pasó a estar en otro nivel de prioridad, donde hoy tal vez el desempleo o la actividad económica o el nivel de ingresos de la población es lo que más preocupa a la gente”.
A su vez, advirtió sobre el peligro de sostener el equilibrio fiscal únicamente con recortes mientras la recaudación cae por la recesión. Al referirse a la situación del sector productivo local, Safrán remarcó: “Vos cuando hablas con una empresa que exporta, hoy tienen márgenes muy chicos, muy reducidos de competitividad porque justamente el precio al dólar al que exporta su producto está muy atrasado”.
Contención financiera a estatales y debate por el presupuesto
Ante la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento de las familias, Hacienda puso en marcha mecanismos de alivio como el programa Ser y topes a los descuentos en los haberes de empleados públicos y jubilados. El ministro detalló: “Hoy son cerca de 3000 personas beneficiarias y logramos atender al sector más crítico de la población”.
Por otro lado, cruzó los cuestionamientos de la oposición libertaria en la Cámara de Diputados respecto al presupuesto provincial y la posibilidad de incurrir en endeudamiento para gastos corrientes. Safrán aclaró la mecánica presupuestaria: “Si no viene el recurso, no se gasta. Si me tienen que mandar fondos para una obra pública que algo mandan y no me mandan, no se ejecuta. Entonces, no hay déficit en ese sentido”.
Finalmente, se refirió al esquema del servicio de agua potable y la prórroga de la concesión a la empresa Samsa que se discutirá durante el próximo año. Safrán indicó que el EPRAC encabezará el proceso y justificó la necesidad de previsibilidad contractual: “Si una empresa no sabe que en tales años se termina su concesión, deja de invertir porque ya no tiene recupero. Tener la previsibilidad que va a ser prorrogado lo obliga, le podemos obligar a que siga haciendo inversiones porque sabe que








