Si bien varias consultoras admiten dificultades para aportar números precisos, coinciden en que el Gobierno aún marcha detrás del PJ; el nivel de ausentismo, la gran clave
El gobierno de Javier Milei llega en su momento de mayor debilidad a una elección crucial en la provincia de Buenos Aires. A una semana de que se celebren las legislativas en el principal distrito del país, el bastión emblemático del kirchnerismo, la mayoría de los encuestadores auguran un escenario difícil para La Libertad Avanza (LLA) y advierten que el nivel de concurrencia a las urnas podría tener un peso decisivo en la disputa entre Milei y el peronismo en el territorio bonaerense. Por eso, el PJ y los libertarios se movilizarán en la recta final de la campaña para tratar de reducir la abstención.
Si bien los especialistas difieren sobre cuál podría ser el impacto electoral del escándalo de los audios y la investigación judicial sobre el supuesto pago de sobornos que sacude a los hermanos Milei, los últimos sondeos en Buenos Aires que realizaron Aresco y Opinaia, dos de las consultoras que más consumen en el oficialismo, anticipan un triunfo de Fuerza Patria por estrecho margen. Incluso en el propio Gobierno reconocen que están entre 5 y 8 puntos debajo, pero en la oposición piensan que es una estrategia para sorprender si el resultado es mejor.
En el caso de la firma que dirige Juan Mayol, la encuesta fue realizada hace quince días, antes de que se difundieran los audios de Diego Spagnuolo, el extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). El estudio solo abarcó a las secciones con mayor incidencia en el padrón provincial -la primera y la tercera, donde votan alrededor de diez millones de personas- y el interior bonaerense. Según Opinaia, el peronismo se impondría en el resultado global de los comicios del 7 de septiembre por apenas dos puntos sobre LLA. Una diferencia similar registró Aresco, de Federico Aurelio, quien decidió no publicar sus informes.
Ante la consulta de LA NACION, Mayol remarcó que detectó un alto grado de confusión y desinformación entre los encuestados sobre la compulsa en Buenos Aire, donde se elegirán legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares. También se topó con que existe un nivel elevado de desconocimiento sobre los principales candidatos de LLA en la provincia, como el excomisario Maximiliano Bondarenko, quien encabeza la boleta de Milei en la tercera sección, la gran fortaleza del PJ. Pero lo más llamativo para Mayol fue el escaso interés en el universo de los consultados por participar de los comicios. Estima que el nivel de predisposición a concurrir a las urnas será muy bajo -calcula el 70%- y que hay un grupo de indecisos que alcanza al 30% del electorado.
En la encuesta de Opinaia, el PJ superó a LLA por más de diez puntos en la tercera sección, que incluye al sur del conurbano, y Milei se hizo fuerte en el interior bonaerense, más proclive a acompañar a las ofertas del antikirchnerismo. En la primera sección, el circuito más poblado, los libertarios vencerían por dos puntos a Fuerza Patria.
En cambio, la consultora Isasi-Burdman midió entre el 13 y el 20 de agosto la intención de voto de los bonaerenses en la primera, la tercera y la quinta sección, que representan más del 80% del padrón. A contramano de los números que dicen tener en la Casa Rosada -hablan de una diferencia entre cinco y ocho puntos a favor del sello del PJ-, Isasi-Burdman pronosticaron una victoria de Milei en esas tres circunscripciones clave de Buenos Aires. Un dato curioso: la misma consultora presagia un batacazo de Milei en la tercera sección (35% a 31%), donde el PJ es casi imbatible desde el retorno de la democracia.
Antes de que se abriera una investigación por presunta corrupción en la gestión de Milei, Management & Fit también había detectado una ventaja de LLA de cara a la elección del 7 de septiembre. En una pelea reñida, la escudería de Milei doblegaría al PJ por tres puntos. No obstante, la consultora cercana a Guillermo Seita tendrá listo un nuevo estudio esta semana.
El lunes la firma que dirige Mariel Fornoni difundió un sondeo sobre el efecto de la causa Andis, en el que indicaron que el nivel de conocimiento sobre el tema llega al 94,5%. Más del 70% calificó que el caso como grave y casi el 60% consideró que los audios y los hechos de corrupción denunciados eran verdaderos. Si bien para el 51% la denuncia alteraba su imagen sobre el Gobierno, el 82,6% sostuvo que lo sucedido no modificaba su voto de cara a las elecciones legislativas de octubre.
En un clima de incertidumbre por la atipicidad del proceso electoral que se avecina y la ausencia de certezas sobre el nivel de abstención, los encuestadores vislumbran una fuerte paridad en la contienda bonaerense. Es más: varias consultoras admiten dificultades para aportar números precisos.
Por ejemplo, CB Consultora Opinión Pública también había augurado una victoria ajustada de Milei en Buenos Aires (41,3% a 39,1%) en un sondeo realizado entre el 18 y 19 de agosto último. En cambio, un relevamiento de Proyección Consultores, del sociólogo Manuel Zunino, en las ocho secciones ubica primero a Fuerza Patria por menos de un punto (38,1% a 37,3%). El estudio de opinión pública de la firma Tendencias hecho entre el 11 y 16 de agosto con más de 6000 casos también refleja que el PJ se impondría en Buenos Aires con el 38%. Esa consultora estima que la brecha con LLA estará en torno a los tres puntos.
El juego de expectativas
Hasta hace un par de semanas, el Gobierno se sentía favorito para la competencia bonaerense, pero el caso Spagnuolo derrumbó cualquier certeza y dejó el escenario mucho más abierto. Sus rivales sospechan que intenta jugar con las expectativas. Es que Milei pasó de vaticinar que LLA iba a “arrasar” en la provincia a alertar sobre un eventual “fraude” del peronismo. En rigor, los libertarios buscaron ajustar su discurso para evitar un tropiezo la noche del domingo 7 de septiembre. Ese día habrá una batalla de narrativas entre el PJ y LLA. Es decir, cada uno buscará adecuar su discurso para salir mejor posicionado. Por ejemplo, el Gobierno planea remarcar que se impuso en la mayoría de las ocho secciones y que aumentó su caudal de representantes en la Legislatura bonaerense. El PJ, en tanto, aspira a exhibir que logró una victoria en las urnas y le puso “un freno” a Milei, más allá de las luchas internas entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner.
“Vamos a ganar, a pesar de nosotros”, se entusiasman en el cuartel general de Fuerza Patria.
En la Casa Rosada enfocan sus energías en la gran batalla de octubre. No obstante, colaboradores estrechos de Milei y aliados de LLA entienden que una derrota en septiembre por más de cinco puntos de diferencia sería un escenario complicado para el Presidente. Es que el Gobierno arriba al test decisivo en las urnas en un momento de extrema vulnerabilidad. Entre los consultores, por caso, hay coincidencias en torno al desgaste que registra la imagen positiva de Milei en los últimos meses.
Por ejemplo, Poliarquía Consultores detectó una caída de 5 puntos en la aprobación del gobierno de Milei. A pesar de la baja, el nivel de respaldo a la gestión libertaria se mantiene alto: un 49% la aprueba. A su vez, en una medición previa al caso de los audios, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que elabora la Universidad Torcuato Di Tella sobre la base de un estudio de campo de Poliarquía, cayó 13,6% en agosto respecto de julio. Fue el desplome más significativo que sufrió Milei desde que asumió. En la última semana, Alejandro Catterberg, director de la firma, resaltó que Milei sigue siendo el favorito para octubre, peso puso en duda un triunfo de LLA en septiembre.
El consultor alertó que el apoyo a la administración nacional se deterioró porque el Presidente cometió “errores autoinfligidos” en el plano político y económico. Y advirtió que el caso de los audios puede incrementar el nivel de abstención. “El ausentismo está aumentando en el país sistemáticamente a causa de la crisis de representación. Y el Gobierno depende de movilizar y convencer gente”, dijo Catterberg en diálogo con TN.
El factor clave
En la sala de máquinas de LLA y del peronismo están atentos a una eventual caída en el nivel de concurrencia. En las últimas cuatro elecciones de medio término en Buenos Aires -2009, 2013, 2017 y 2021-, la participación estuvo alrededor del 76%. Si bien los números se mantuvieron estables, la mayor abstención se produjo en septiembre de 2021 durante la pandemia de coronavirus, cuando solo el 70% de los bonaerenses fueron a votar.
En la Capital, la caída de la participación fue récord en los comicios de 18 de mayo, cuando apenas el 53% de los porteños fue a sufragar. Para Juan Germano, de Isonomía, el nivel de concurrencia va a ser bajo en la provincia –arriesga que la cifra podría llegar apenas al 50%-. En ese contexto, subraya que el fenómeno del ausentismo dificulta la posibilidad de arrojar números precisos.
“Va a ser una elección similar a las de Estados Unidos [el voto no es obligatorio], donde importa más acertar el perfil del que va a votar. También vale la territorialidad en septiembre. El peronismo está haciendo una campaña teledirigida, como en los ochenta y noventa. Van a buscar al votante a la casa y lo convencen”, resalta Germano.
El especialista vislumbra una elección atípica y compleja, con una dinámica inusual. En ese marco, apuesta que el independiente será el que tenga menos incentivos para participar. En cambio, vislumbra “más chances” de que vayan a votar los seguidores “más enérgicos y activos” de cada fuerza.
“La participación va a ser importante y puede tener un impacto porque hay una hipótesis que tiene que ver con la falta de entusiasmo para ir a votar en algunos sectores que pueden afectar tanto a Fuerza Patria como a LLA. Pero es un imponderable, no es posible de mensurar”, remarca el politólogo Julio Burdman.
Por Matías Moreno