Cada 24 de marzo, Argentina recuerda el inicio de la última dictadura militar de 1976 con la conmemoración del Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. La fecha, establecida como feriado nacional, está dedicada a evocar a las víctimas cobradas durante ese periodo y a reflexionar sobre sus consecuencias políticas y sociales.
Cada 24 de marzo, Argentina recuerda el inicio de la última dictadura militar de 1976 con la conmemoración del Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. La fecha, establecida como feriado nacional, está dedicada a evocar a las víctimas cobradas durante ese periodo y a reflexionar sobre sus consecuencias políticas y sociales.
Ese miércoles, de hace medio siglo, se produjo el último golpe de Estado en el país. En aquella madrugada, las Fuerzas Armadas derrocaron a la presidente María Estela Martínez de Perón e instauraron una Junta Militar integrada por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Agosti.
El nuevo régimen, denominado Proceso de Reorganización Nacional, se extendió hasta diciembre de 1983 y estuvo marcado por la suspensión de la Constitución, la disolución del Congreso, y crímenes de lesa humanidad.

La fecha fue instituida en 2002 como jornada de conmemoración y, en 2006 por medio de la Ley Nacional 26.085, sancionada el 15 de marzo y promulgada el 20 del mismo mes, como feriado inamovible, en la búsqueda de mantener viva la memoria histórica y garantizar que los hechos ocurridos durante la dictadura permanezcan presentes en la conciencia colectiva.
Asimismo, se pone en valor el legado del “Nunca Más”, en referencia al informe de la CONADEP, como uno de los pilares fundamentales en la construcción de la memoria colectiva en la Argentina. La búsqueda de la verdad requiere un ejercicio permanente de reflexión crítica, orientado a consolidar una cultura basada en la paz, la tolerancia y el respeto mutuo.








