Organizado por el Instituto Superior de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes “YATEÍ”, el encuentro realizado en la tarde de ayer en el barrio Itaembé Guazú, se colmó de familias y la presencia de más de 120 niños que participaron de las distintas postas como vóley, fútbol, jenga, ping pong, mural de derechos, espacios libres y juegos recreativos. “Uno de los aspectos centrales del evento fue la reivindicación del derecho a jugar como parte fundamental del desarrollo integral de niños y niñas. A través de propuestas inclusivas y accesibles que ellos mismos eligieron”, explicó la abogada Victoria Molina, organizadora y parte del equipo interdisciplinario del Instituto Yateí.
En el barrio Itambé Guazú se sintió y vivió una tarde especial, colmada de niños, niñas y familias de la comunidad, los espacios libres y plazas, estuvieron movidos a través de juegos, risas y sobre todo alegría. A las 17 hs comenzó a desplegarse todo para convocar a las familias que se acercaron con entusiasmo, más de 120 niños fueron los protagonistas de distintos juegos y momentos que ponen de relieve la importancia de garantizar en comunidad el derecho al juego para todos los niños, niñas y adolescentes.


El evento “SALGAMOS A JUGAR”, organizado por el Instituto Superior de Derechos de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes “YATEÍ”, se desarrolló con el objetivo de promover el derecho al juego, reconocido por la Convención sobre los Derechos del Niño, y de fortalecer los vínculos comunitarios a través de actividades recreativas, deportivas y lúdicas.
La actividad contó con múltiples postas de juego, permitiendo a cada participante elegir libremente las actividades que más les interesaban, respetando así la diversidad de preferencias y promoviendo la autonomía.
Entre las postas y materiales disponibles se ofrecieron: vóley, pelotas de fútbol, jenga, ping pong, barriletes, juegos recreativos variados, mural de derechos, espacios libres para los más pequeños, estuvo presente también el observatorio del Centro de Convenciones y distintos números musicales como el del adolescente Nico´u.
En este sentido, desde la organización remarcaron que la dinámica del evento favoreció la exploración, el movimiento, la creatividad y la socialización, generando un ambiente seguro y participativo. “Uno de los aspectos centrales del evento fue la reivindicación del derecho a jugar como parte fundamental del desarrollo integral de niños y niñas. A través de propuestas inclusivas y accesibles, se buscó garantizar que todos los participantes pudieran, elegir libremente qué juegos realizar, participar sin discriminación, respetando ritmos, edades y preferencias, compartir en familia, fortaleciendo vínculos afectivos, ejercitar habilidades sociales, motoras y emocionales propias del juego”, explicaron.
Finalmente, desde el equipo profesional del Instituto Yateí, el Rector Miguel Molina y la coordinación del evento destacaron la presencia de las familias de la comunidad: “el acompañamiento a los niños reforzó el enfoque comunitario y la importancia del juego como espacio de encuentro”, puntualizaron.






